Alicia Romero Silva: Bachiller, Profesora y Licenciada en Historia

Alicia actualmente, en calidad de historiadora independiente, colabora con el Taller de Cultura de la Universidad del Bío Bío, a través de la revista “Quinchamalí, Artes, letras, sociedad”, como investigadora y además es columnista del diario Crónica Chillán.

Entre sus publicaciones más destacadas se cuentan: Fisonomía Arquitectónica de Viña del Mar et. al.,  (1987); Marta Brunet. Sustancia de Chillán, (2015); Termas de Chillán. Aguas milagrosas (2017), proyecto fondart 2016, en coautoría con Juan I. Basterrica; Colaboración en Obras Completas de Marta Brunet, Tomo II de Natalia Cisterna, (2017) y Presencia Italiana en Chillán. Cincuenta historias de familia, (2018).

Primero que todo cuéntenos un poco sobre su formación académica y profesional

Estudié Historia en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, obteniendo el título de profesor de Historia y Geografía, además de los grados de Bachiller y Licenciatura en Historia, obtuve el diploma a la mejor titulada de la promoción 1985. Además egresé de Magister en Ciencias Políticas en la Universidad de Chile, en 1991 y realicé un diplomado en la Universidad del Desarrollo en Gestión de Negocios el año 2008.

¿Cómo y cuándo surgió en usted la idea de ser historiadora? ¿Cuáles son las principales tareas que realiza en su profesión?

Desde pequeña, fui adicta a la lectura y las Ciencias Sociales en general. Luego la formación académica del Instituto de Historia de la UCV, nos preparaba para ser historiadores, colocando un fuerte énfasis en la investigación con altas exigencias. Fue allí, en Valparaíso, donde descubrí que la disciplina de la Historia sería mi pasión por el resto de la vida. Se sumó también, que mis profesores fueron extraordinarios, casi todos doctores, formados en prestigiosas universidades europeas, vanguardistas, empapados con los historiadores franceses e ingleses. Fue un privilegio haber sido alumna de maestros como: Héctor Herrera Cajas, Romulo Trebbi del Trevigiano, Joaquín Fermandois, Baldomero Estrada y Eduardo Cavieres (Premio Nacional), entre otros.

Hoy trabajo en forma independiente y a tiempo completo en Historia. Intento recuperar casi dos décadas en que trabajé para la empresa privada. Las principales tareas que ejecuto como historiadora, son la investigación en archivos, bibliotecas y terreno,  para poder escribir el resultado de las investigaciones propuestas.   

Sabemos que ha escrito una biografía de Marta Brunett, cuéntenos ¿Qué la llevó a investigar a este gran personaje histórico?

La biografía, sobre Marta Brunet, está inconclusa en un capítulo. Tengo la necesidad de viajar a Montevideo y Buenos Aires para completarla, ciudades en las que vivió la escritora chillaneja, la segunda mujer en obtener el Premio Nacional de Literatura en Chile en 1961. Lo que me llevó a investigarla, en los inicios, fue el observar una cantidad importante de errores en las biografías que circulaban, pero además, por mi admiración hacia ella. Brunet fue una mujer muy vanguardista para su tiempo, y con una interesante obra literaria. Hace un tiempo, en la revista Quinchamalí, en su edición Nº 12, la homenajeamos. El año pasado, varios medios escritos santiaguinos me entrevistaron por los 120 años de su nacimiento y los 50 años de su muerte, entre ellos: revista Paula, Ya del Mercurio, La Tercera y salieron menciones en El Mercurio, Hoy por Hoy, etc. y la Municipalidad de Providencia me contrató para dar una conferencia sobre su vida.

Marta Brunet, además de su legado literario, dejó dos becas permanentes para dos alumnos de Chillán, para que cursaran sus estudios gratuitos en la Universidad de Chile. Brunet fue declarada Hija Ilustre de Chillán en 1962, pero hoy en el siglo XXI, no se la valora aún en su real dimensión. Hay que leer a Brunet para conocer sus aportes, temas como: las desigualdades sociales; la violencia contra la mujer; las diferencias salariales entre los géneros y la homosexualidad, entre otros, son temas que ella abordó en la primera mitad del siglo XX. Eso fue muy relevante.

En toda su carrera ¿Cuáles han sido los hallazgos que más le han marcado?

Varios han sido interesantes, como descubrir que Marta Brunet fue madre y es a raíz de esa situación que nace la creación de su libro, Cuentos para Marisol, pero voy a mencionar dos hallazgos locales: descubrir que la Plaza de Armas de Chillán tiene dos tesoros artísticos medio abandonados, por falta de conocimiento. Contar con una de las mejores obras del artista italiano Roberto Negri Di Lorenzo inspirada en Bernardo O´Higgins, del cual no se conocía casi nada hasta mi investigación que comenzó el año 2012 y del cual además, hay una pieza fundida dentro de la Catedral, que casi nadie conoce. Y lo segundo, descubrir que en la misma Plaza de Armas, se encuentran dos esculturas del gran artista chileno, nacido en Ránquil, Virginio Arias*, de las cuales nadie repara en ellas, ni se les ha ocurrido restaurarlas en más de ciento treinta años de existencia en la Plaza Mayor.

(* Virginio Arias, no necesita presentación, si les digo que es autor del “Roto Chileno”, del monumento al General Baquedano y del “Descendimiento” y de varias otras obras instaladas en el Hall del Museo Nacional de Bellas Artes y otros sitios).

¿Qué significa para usted el recuperar y difundir el patrimonio regional? ¿Qué le motiva a realizar tales investigaciones?

Te comento que vengo  hablando de patrimonio desde los ochenta, pues mis dos tesis universitarias las hice en patrimonio, cuando este tema era nuevo en Chile. Estas fueron dirigidas por mi profesor italiano, Rómolo Trebbi. También en 1988, gané un concurso de ensayo histórico a nivel nacional, ex aequo, con el gran historiador, Luis Valencia Avaria.

Recuperar patrimonio es una responsabilidad profesional y difundirlo es un objetivo, porque ¿de qué serviría investigar y no difundir los resultados?

Me motiva, aportar algo positivo a mi región, que me educó en colegios públicos de calidad, además, porque es mi tierra natal y la de mis ancestros.

 Considero que existen múltiples temas sin abordar y otros han sido tratados parcialmente. Para una mejor compresión, les diré que en Magallanes, sólo el historiador Mateo Martinic, tiene más de quinientas publicaciones y en Ñuble no llegamos aún ni a cien, entre todos los que escribimos. Falta investigación histórica y varios de los que han aportado alguna obra a la historiografía, lo han hecho desde otras disciplinas y no desde la Historia.

Lamentablemente, falta apoyo de privados para publicar y difundir la historia regional. La ausencia de un Museo Histórico en la región, ha incidido hasta ahora, en un gran desconocimiento y subvaloración de la Historia y el patrimonio regional.

¿En qué proyectos trabaja actualmente?

Trabajo en patrimonio urbano sobre la región de Ñuble y Valparaíso y en biografías e historias familiares por iniciativa personal y por encargo, pero paralelamente en la búsqueda de auspicios para poder publicar el resultado de las investigaciones, tarea no menor, porque la empresa privada ñublensina, aún no tiene dentro de sus ítems de inversiones, hacerlo en cultura.

¿Cuál sería su consejo para aquellos que se están iniciando en esta profesión?

 Les diría que sí es por vocación, se la jueguen por ese camino, pero que de lo contrario se cambien de carrera.

Por último ¿Qué le hace feliz?

Los sentimientos de paz, armonía y el trabajo bien hecho.