Avena: La reina de los cereales

Una leche con avena en la mañana, unas galletas de avena al medio día y unos ricos panqueques de avena para la once. Más de alguna persona ha realizado alguna de estas exquisitas y famosas preparaciones en sus hogares, y aquí te daremos las razones de por qué unirte a todos aquellos que lo consumen.

La avena es una planta herbácea anual perteneciente a la familia de las poáceas, la cual se ha determinado como predilecta en la dieta de los chilenos. Este cereal cuenta con cualidades tanto nutritivas como energéticas para nuestro organismo, rica en proteínas de alto valor biológico, posee un 54% de grasas no saturadas, un gran número de vitaminas B1,B2, B3, B6, E y minerales, y por lo cual posee grandes beneficios para nuestra salud.

Los beneficios del consumo de la avena

La avena tiene grandes ventajas para la salud tanto para evitar como para curar algunas enfermedades o condiciones de salud. Por su alto contenido en carbohidratos de absorción lenta, fibra soluble, aminoácidos esenciales, lignanos y fitoestrógenos, y azucares simples, la avena es un alimento que nos permite prolongar la saciedad, prevenir el estreñimiento, controlar el colesterol, cuidar el sistema cardiovascular, prevenir el cáncer y controlar la diabetes.

Los beneficios de la mascarilla de avena para la piel y el cabello

Por su gran capacidad de absorber grasas, suciedad y residuos, además de regenerar tejidos, la avena es perfecta para utilizarla en tu rutina estética. Dependiendo con lo que mezcles la avena puedes obtener distintos tipos de mascarillas, ya sea para una limpieza facial, rejuvenecedora, exfoliante facial, etc. Sin embargo, también pueden ser usadas para el cuerpo y el cabello.

Por su contenido de saponinas, químico con propiedades limpiadoras, la avena es perfecta para lavar el rostro a diario, simplemente es necesario mezclar la avena con agua tibia hasta que forme una pasta y añadir una cucharada de miel. Una vez listo, lo utilizamos en las mañanas o noches, frotando en movimientos circulares para limpiar profundamente.

Puedes agregar un poco de crema hidratante o bicarbonato de sodio y convertirla en exfoliante, aplicar de forma circular en el rostro y luego enjuagar con agua tibia.

Puedes mezclarla con miel, limón, jugo de zanahoria, leche orgánica, etc. y aplicarla en el rostro o el cuerpo, dejándola actuar por 5 a 10 minutos, y enjuagar con agua tibia. Estas mascarillas naturales son fáciles de hacer, toman muy poco tiempo y dejan tu piel con una textura suave y tersa.

Por otro lado, para aquellos tipos de cabellos más resecos o grasosos, la avena puede usarse como shampoo en seco, sólo necesitas pulverizarla, utilizando una licuadora o un molinillo de café, mezcla el polvo con una medida igual de bicarbonato de sodio. Luego de aplicar al cuero cabelludo, masajear por unos 10 minutos y luego cepillar hasta dejarlo limpio.

También puedes usarla en tus baños relajantes, en la bañera o tina con agua tibia. Coloca una taza de avena y si gustas unas gotas de aceite de lavanda u otra esencia, remoja tu cuerpo por 15 a 30 minutos, esta increíble solución puede ayudar a limpiar la piel, eliminando impurezas y otorgando humectación.

Ya saben, en la cocina, en el baño y en la rutina de belleza, la avena es una opción natural imprescindible para nuestra salud. ¿Qué esperas para aprovechar todos los beneficios de la avena?