Chía: El superalimento que no puede faltar en tu mesa

Hoy en día la chía está muy de moda entre aquellos que quieren adelgazar, o mejorar sus condiciones de salud, ya sea por sus grandiosos beneficios y por su fácil consumo, ya que puedes agregarla a tu yogurt, a tu café, leche, jugos, batidos, etc. En esta nueva edición te invitamos a conocer todo lo que debes saber de esta maravillosa semilla.

La chía como lo hemos mencionado es una semilla, correspondiente a la planta herbácea de la familia de las lamiáceas, lo cual significa que es una de las especies vegetales con mayor concentración de ácido graso esencial de la serie Omega 3, un componente valioso para la nutrición humana. Además de ello, este superalimento es una excelente fuente de fibra, antioxidantes, calcio y proteínas, las cuales ayudan enormemente a la salud de las personas, ya sea a diabéticos, por su capacidad de controlar el azúcar, también a quienes sufren estreñimiento y a los que quieran perder peso, ya que esta semilla posee la capacidad de dar sensación de saciedad.

Propiedades de la chía

A estas pequeñas semillas se le atribuyen 2 veces la proteína de cualquier otra semilla, 5 veces el calcio de la leche, grandes cantidades de ácidos esenciales, fuente de magnesio, manganeso, cobre, zinc y otras vitaminas. Además de ser una fuente completa de proteínas, se mantienen frescas y comestibles durante mucho más tiempo, es decir, fácilmente se pueden almacenar en seco durante 4 años sin que se deteriore el sabor, el olor o el valor nutritivo, y todo ello sin un solo producto químico o conservante.

Ya sea por sus abundantes características positivas hacia la salud, la chía es considerablemente beneficiosa para las personas, sin embargo, no es recomendable abusar de sus propiedades consumiéndola todo el día, ya que puede haber un aporte de energía que no se necesita, cuyas consecuencias pueden dar un giro hacia resultados inesperados o negativos.

Consúmelas como quieras

Los nutricionistas en general consideran que una cucharada de chía al día es lo más aconsejable, y más aún, se recomienda su consumo con líquidos, de esta manera puede lograr absorber 9 a 12 veces su volumen en menos de 10 minutos, o espolvorearla en frutas, ensaladas y cereales.

Otra manera de consumirla o agregarla a tus preparaciones es transformándola en un gel o aceite, el cual consiste en la mezcla de 1/3 de taza de semillas con 2 tazas de agua, el resultado puedes almacenarlo en la nevera y utilizarlo cuando quieras. En México realizan un tipo de bebida conocida como “chía fresca”, la cual consiste en mezclar semillas con agua, agregar jugo de un limón y azúcar.

Para tus ensaladas, puedes añadir los pequeños brotes tiernos de esta semilla, dando un toque fresco y cargado de vitaminas y minerales, o simplemente espolvorear las semillas directamente sobre tus preparaciones.

Uno de los usos más recientes de la chía ha potenciado la industria panadera, ya que le ha dado un valor nutritivo al producto final, sumándole todas sus propiedades y beneficios para la salud, y en un formato común en las mesas de los chilenos, es decir, pan integral con chía, pasteles, tortas, dulces, entre otros.

Por último, además de todos los beneficios que ahora conocen, cabe destacar que esta semilla es de muy bajo costo con respecto a todas las ventajas tanto de propiedades y durabilidad, y por otra parte muy fácil de conseguir, ya que es un esencial en los mercados de las ciudades.

A pesar de todas las ventajas que tiene la chía a su favor, también debemos ser precavidos y prestar atención a las contraindicaciones, ya que no a todas las personas les puede beneficiar. En algunos casos, las semillas de chía pueden causar una reducción en la presión sanguínea, sobre todo en aquellas de mayor edad y especialmente si estas están tomando algún tipo de medicamento. Por otro lado, las personas que toman anticoagulantes también deben evitar la chía. En última instancia, debes comprobar si las semillas causan una reacción anormal tras su consumo, ya que podrías ser alérgico, y probablemente lo seas si es que eres alérgico/a a los frutos secos.