Rodrigo Lagno
Director Revista Murano

EL VALOR DE LA HONESTIDAD

La honestidad es un valor moral positivo vinculado a la verdad y a la transparencia, y es lo contrario a la mentira y a la falsedad. La mentira es un camino lleno de curvas, piedras y baches. Además, lo que se consigue a través de ella, no dura. Es como un juguete defectuoso que a los pocos días deja de funcionar. El mayor peligro de los deshonestos es que, a fuerza de mentir, llegan a confundirse tanto que ya ni ellos mismos saben cuál es la verdad. Si dijimos algo que no era cierto o nos apropiamos de lo que no nos pertenecía, las otras personas lo sabrán y tendrán mucha precaución al acercarse a nosotros. Ello nos cierra las oportunidades. Pero en cualquier momento podemos hacer que la verdad brille como un reluciente objeto de plata.

Ser honesto es tener una actitud acorde con la verdad en nuestras relaciones con los demás, incluyendo nuestra familia, pareja, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, y todas las personas con las cuales nos relacionamos de una u otra forma.

Una de las cualidades que más buscamos y exigimos de las personas es la honestidad, pues es indispensable para que las relaciones humanas se desenvuelvan en un ambiente de confianza y armonía. Garantiza respaldo, seguridad y credibilidad en las personas. Es uno de los valores de mayor importancia en un individuo porque además de hacerlo una persona confiable, la honestidad lo vuelve saludable y vive armónicamente con su propio entorno y con el de los demás.

La persona que es honesta puede reconocerse, entre otras cosas por: A) Ser siempre sincero en su comportamiento, palabras y afectos. B) Reconocer sus limitaciones o imposibilidad de hacer o cumplir con algo. C) Aceptar sus defectos y errores, y esforzarse por superarlos. D) Evitar la murmuración y la crítica destructiva que afectan negativamente a los demás.

Cuando alguien miente o engaña, su espíritu entra en conflicto, la paz interior desaparece y esto es algo que los demás perciben porque es difícil de ocultar. Las personas deshonestas se pueden reconocer fácilmente porque engañan a los otros para conseguir de manera abusiva un beneficio.

Entonces, en este afán propio de tratar de ser cada día mejor, el valor de la honestidad es y será siempre para mí un objetivo que debo alcanzar y perfeccionar.