Cristián Chandía Estrada

Su lugar de trabajo se reparte entre minutas, reportes comunicacionales, notas de prensa, agendas, cronogramas y comunicados. Así es el día a día del periodista chillanejo Cristián Chandía Estrada, actual jefe de prensa en la Seremi de Gobierno de la nueva Región de Ñuble, profesional que lleva más de 20 años trabajando en medios escritos, radiales y televisivos.

Podríamos decir que, hoy por hoy es uno de los periodistas con más trayectoria en nuestra Región. Trabajó en Santiago en las tres radios más importante del país (Biobío, Cooperativa y Agricultura) y en el diario La Tercera. En Chillán lo hizo en La Discusión, Crónica y en el proyecto Espectador Digital.

No le gusta ostentar su experiencia laboral, prefiere realizar un trabajo “hormiga” sin tanta notoriedad, “de bajo perfil” como señala. Aunque asegura que muchos de sus colegas y amigos se sorprenden cuando cuenta sus historias en los viajes presidenciales que le correspondió realizar por varios países o algunas situaciones puntuales.

Como en 2005 cuando integró una comitiva de medios de comunicación en viaje presidencial en un vuelo de 14 horas a Suecia, no alcanzaron a estar un día y se devolvieron por el terremoto que azotó a Tarapacá. 

Cuéntanos de tu trabajo cubriendo las noticias en el palacio de La Moneda

Es una batalla en el buen sentido de la palabra, te haces grandes amigos, colegas de pega, pero a la vez debes competir con la información. Hay una sala de prensa donde están todos los medios juntos, canales de tv, radios, diarios, agencias, medios web. Varias horas del día la pasábamos ahí, pero la mayor parte en los patios del Palacio, buscando las declaraciones del Presidente o Presidenta, o pegándose “los plantones” hasta altas horas de la noche cuando había ruido de “cambio de gabinete” o alguna crisis. A mí me tocó cubrir el período de Ricardo Lagos y el primer año de Bachelet.

¿Diste la vuelta larga para volver a Ñuble?

Así es, estuve más de 10 años viviendo en Santiago y trabajando en diferentes medios, diferentes formatos pero con un denominador común: narrar historias, contar lo que sucede, construir un relato periodístico de los hechos y que la gente pueda sacar sus conclusiones. -Como se dice, nadie es profeta en su tierra- Creo que mi realidad al igual que muchos jóvenes que en su minuto emigraron de Chillán o Ñuble, fue por mejores condiciones laborales y de vida. El año 1997 hice la práctica en La Discusión cuando era director el recordado Tito Castillo quien fue Premio Nacional de Periodismo. Luego estudié en la Universidad de La Frontera en Temuco, contemporáneo de muchos de los colegas que actualmente trabajan en Chillán. El año 2000 ya estaba instalado en Santiago y ahí comenzó el trabajo en distintos medios. Estuve siete años en el Diario La Tercera cuando comenzó el proyecto la tercera web y tercera Tv. En ese entonces éramos cinco periodistas en esa área hoy hay más de 30. 

¿Tu realidad capitalina en medios potentes fue muy distinta a los medios locales cuando regresaste a Chillán?

Son realidades de contrastes fuertes. En 2013 cuando llegué a Chillán de vuelta me encontré con medios locales que mantenían ese romanticismo de antaño, con formatos de hace 20 a 30 años. Lo que no es malo, pero que a la larga no permite innovar en las comunicaciones. Eso se mantiene hasta hoy en algunas radios. Y en la prensa escrita hay un duopolio fijo, sin mayor penetración de diarios nuevos, emergentes, salvo algunos intentos en comunas. La verdad falta profesionalizar las comunicaciones en Ñuble.

¿Crees que con el impulso de la nueva Región esta realidad cambie?

Ayuda en parte en el sentido que hay mayor abanico de proyectos comunicacionales que pueden buscar financiamiento, pero hoy son los dueños de medios los principales responsables de subirse al carro de la innovación, de atreverse a nuevos formatos comunicacionales, a integrar profesionales en sus redacciones o salas de grabación.En este escenario han surgido otras variantes interesantes como los medios digitales que se abren camino, varios en la capital regional, otros en San Carlos, Yungay, Quirihue entre otras. Y las revistas tradicionales que están mutando al formato digital que apuntan a un público nuevo, a un segmento de la población distinto de hace 20 a 30 años. Ñuble no debe quedarse atrás de esta realidad.

Pero, ¿Ahora tu labor no es desde un medio de comunicación propiamente tal?

Ahora estoy como se dice en la otra vereda, analizo el contenido de los medios en el trabajo gubernamental y adelanto escenarios, periodismo de análisis más que de información, aunque siempre la matriz es comunicar.

He adquirido experiencia en comunicación gubernamental. Pero es gratificante entender que trabajaste en distintos formatos periodísticos y ahora debes analizar esos formatos. Por lo pronto no pierdo el “bichito” de escribir, en mi tiempo extra, libre con mi emprendimiento Ñuble Digital.