Feng Shui: Más que decoración simplicista, un estilo de vida

Muchas personas cargan sus hogares con miles de adornos, dispositivos eléctricos y objetos o muebles que a veces no son tan necesarios y que no son los más adecuados para crear un ambiente armónico. Esta filosofía pertenece a la reconocida técnica denominada “Feng Shui”, y la cual simplemente nos enseña a desarrollar el desapego de las cosas innecesarias y valorar la simpleza para tener una vida más saludable y relajada.

El feng Shui es una práctica milenaria originaria de China, cuyo propósito es obtener una armonía perfecta en cada ambiente de nuestra casa, departamento, oficina, etc. Esta armonía se consigue posicionando y orientando los muebles y otros objetos según su disposición, formas del espacio, orientaciones como los puntos cardinales, y cambios temporales. Esto permite que las energías positivas puedan fluir correctamente en los ambientes.

El diseño y la decoración simplicista son muy importantes dentro del Feng Shui, es decir, no solo basta con mover los muebles y botar algunas cosas, es un proceso interno y consciente que no equivale a colgar borlas rojas, patos mandarines o espejos Bagua para mejorar las relaciones en el hogar, en realidad, estos solo reflejan una fuerte creencia populista de la superstición china, y no las técnicas serias de este arte taoísta. Este proceso cuenta con pasos en los que debemos considerar el verdadero valor de los objetos y si estos nos crean felicidad y luz o solo son un elemento vacío.

Entonces ustedes dirán ¿Qué puedo hacer para mejorar el chi o las energías de mi hogar u oficina?

Las particularidades de esta técnica son mucho más profundas y complejas de lo que pensamos, ya que depende mucho de cómo estén distribuidos los espacios en nuestras casas, si hay ríos cercanos, la orientación magnética y las variables temporales o ciclos naturales. Sin embargo, existen generalidades dentro del feng Shui que pueden servir de guías si eres principiante y quieres adoptar este simple pero hermoso estilo de vida.

Hogar: Siempre es bueno disponer de armonizadores o móviles de viento en la puerta de entrada, ya que estos tienen el beneficio de traer oportunidades y activan las energías.

Oficina: Mantén siempre un pedacito de naturaleza en tu lugar de trabajo, como cañas de bambú, plantas u otros, ya que estos fomentan positivamente las energías y los ánimos en la empresa.

Vacío y Orden

En muchos casos no somos capaces de darnos cuenta cuántas cosas podemos llegar a acumular, objetos que terminan siendo obstáculos, desorden y confusión, por lo tanto, un buen comienzo es desprenderse de lo que es realmente innecesario. De esto las personas pueden aprender a vivir con más sencillez, ya que su verdadero significado es liberarse de lo superfluo.

Colores

En todos los ambientes es importante optar por colores claros ya que aportan más luminosidad a los espacios, lo cual resulta un gran aliado para el ahorro energético, como el beige, pastel, marfil, azul claro, gris, entre otros. Además, estos colores permiten un mayor juego con la decoración en general, a los que siempre puedes agregar accesorios más coloridos, como cuadros, cortinas, alfombras, adornos, etc. Estos son opciones acertadas para las paredes de tu hogar bajo el concepto del Feng Shui, ya que proporcionan calma, descanso y serenidad.

Uso de los 5 elementos

Dentro del Feng Shui las formas están representadas por los 5 elementos (Wu Xing) utilizados en la filosofía china. Lo sinuoso e irregular representa el agua, que corresponde a la energía descendente del invierno. Las formas cuadradas representan a la tierra, con movimientos circulares y los cambios de ciclo. Las formas picudas o triangulares al fuego, que corresponden a la ascensión, luminosidad y el verano. Las redondas, esféricas u ovaladas al metal, la que corresponde a los movimientos hacia dentro y la estación otoñal. Y por último las que son más altas o rectangulares al elemento madera, con movimientos hacia fuera y energía que surge en la primavera. Estos elementos deben estar en mutuo equilibrio siempre, es decir, en los espacios correctos, ya que pueden llegar tanto a potenciar positivamente como también transformar las energías hasta llegar a ser destructivas.