Llegó la hora de la… BONDAD

Ya llevamos varios días en una crisis social que tiene a la mayoría de la gente dividida. Es que cuando se trata de temas políticos o sociales, afloran las más diversas y respetables opiniones que cada cual puede tener como derecho absoluto.

Ahora, es claro que hemos llegado a un punto en el cual la gente se ha revelado de grandes injusticias que hemos podido ver y vivir en carne propia durante mucho tiempo. Bajos sueldos, malas jubilaciones, excesivos precios de los medicamentos, alzas permanentes de los productos en los supermercados, grandes y descarados perdonazos  y un sinnúmero de casos que tienen a la gente agotada de tener que luchar para vivir, y vivir para pagar. Pero, cómo llegamos hasta aquí? En qué momento perdimos esa sensibilidad que nos hace realmente humanos? La verdad es que no lo sé. Solo sé que debemos rápidamente enmendar el rumbo. Las sociedades se construyen principalmente de orden y justicia social, esa que hoy está tan ausente en nuestra sociedad.

Según su definición, la palabra Bondad, es la inclinación a hacer el bien, es un comportamiento único y virtuoso, y en momentos tan agitados como estos, es cuando debemos volver al origen divino que es el amor. Ser bondadoso significa mirar al otro y respetarlo, desearle lo bueno, esperar que sea feliz y tenga una vida próspera al igual como espero eso mismo para mí. Ser bondadoso significa dar y recibir en la medida justa. Entonces, hagamos un llamado a las autoridades a replantearse el importante papel que cumplen en nuestra sociedad, recordarles que están ahí para representar nuestro sentir y nuestras necesidades.

Hagamos un llamado a aquellos que hoy causan destrozos, amedrentan y roban sin justificación alguna, ya que esta forma cavernaria de actuar no nos llevará a ninguna parte. Y finalmente, hagamos un llamado a nosotros mismos, a reencontrarnos, a mirarnos a la cara, a abrazarnos sin verguenza, a volver a ser una sociedad en donde mi vecino deje de ser un desconocido y en donde la bondad sea parte inseparable de nosotros mismos…

Rodrigo Lagno Soto

Director Ejecutivo

Magíster en Administración y Gestión