Una nueva tendencia de hoy: Miedo al compromiso

Parece ser que hoy a las personas les cuesta más comprometerse con otras, ya que muchas se sienten más cómodas comprometiéndose con ellas mismas, sin embargo, lo que no es claro es si este fenómeno de nuestra sociedad moderna es por libre elección, miedo o consecuencia de lo que se ha fomentado en la sociedad. Existen distintos factores culturales y sociales que se han desarrollado en nuestro entorno y que inciden en problemas de compromiso amoroso.

Factores influyentes

  1. Todos van a sus propios tiempos y ritmos, lo cual ha revolucionado las etapas tradicionales de la vida de las personas. Por otro lado, la esperanza de vida ha aumentado, por lo que las personas cuentan con más tiempo para casarse, tener hijos, comprar un auto, etc.
  2. El compromiso ha perdido valor en el tiempo, ya que vivimos en una sociedad más impersonal. Antes la vida era más simple y el círculo familiar era importante, las personas en general no tenían que tomar decisiones acerca de su futuro, ya que todo estaba en ese círculo, sin embargo, hoy todos nacen con una gama de oportunidades, en la cual se puede ser o hacer lo que uno quiera. Finalmente, esto se traduce a que cueste aún más tomar decisiones.
  3. Las personas pierden más oportunidades de compromiso por miedo a equivocarse, y al contrario del pasado, hoy en día no es grave perder una oportunidad, ya que al parecer existen muchas más y mejores, bajo esta manera de pensar es que está envuelto el ser humano. Por otra parte, el equivocarse comenzó a ser mal visto por la sociedad, esta sociedad crítica, la cual te puede reemplazar sin problema. Es por esto que algunas personas han generado un miedo, miedo a decir lo que piensan, miedo a perder a alguien, miedo a que los dañen, miedo a lo que puedan pensar de ellos, e incluso miedo de ser ellos mismos.
  4. Esta sociedad competitiva e impersonal ha hecho de nosotros personas egoístas, que se comprometen sólo con ella mismas, personas que no esperan a nadie, personas que no frenarían sus ocupadas y rápidas vidas para ayudar a avanzar a los demás, ya que consideran que nadie lo haría por ellos.
  5. Hoy todo tiene fecha de vencimiento. Antiguamente las personas reparaban un televisor y duraba años, hoy es cosa de botar y comprar algo nuevo y mejor. Esto pasa exactamente igual en las relaciones amorosas actuales, podemos reemplazar o ser reemplazados rápidamente. Este hecho fomenta la promiscuidad en las personas más jóvenes, quienes al tener tiempo de sobra para comenzar un compromiso, el cual no lo hacen hasta pasar los 35 años, antes de esto es probar, experimentar, disfrutar el tiempo con ellos mismos y con personas pasajeras.
  6. En una modernidad globalizada y abierta lo más destacado es el importante cambio de roles que se ha producido gracias al avance en igualdad de género. En este nuevo sistema la mujer puede escoge si trabajar y no tener hijos, o tenerlos sin perder de vista otras oportunidades, ser madre soltera, tener el trabajo que ella quiera, etc. Esto hace que no se conformen con lo primero que llega, ahora las mujeres tienen más poder en la toma de decisiones, son jefas de hogar, llevan el sustento a sus familias. La responsabilidad que pertenecía a los hombres pasó a ser compartida o sólo de la mujer, lo cual parece confundir a las personas que aún mantienen una jerarquía familiar tradicional y más aún, esto tiene a los hombres confundidos con respecto al rol que deberían cumplir en la sociedad y en la pareja.

Estos factores son sólo algunos ejemplos de como la sociedad ha fomentado el miedo al compromiso, a tomar responsabilidades en conjunto, a tomar decisiones, a confiar en el otro, a no cumplir expectativas, etc. Lo importante es reflexionar acerca de las oportunidades que podríamos estar dejando pasar por este miedo irreal, y que este miedo se puede superar enfrentando primero a uno mismo y a la sociedad que lo fomenta.

¿Cómo afrontar el miedo al compromiso?                                                                              

Primero que todo, para afrontarlo debemos reconocer cuál de los factores inciden en nuestra decisión de no comprometernos, si es propia o por los factores anteriormente mencionados, para luego reaccionar estratégicamente, de este modo, cambiaríamos así nuestra manera de vivir.

  • Distribuya y de importancia tanto a las horas trabajo como al tiempo de pareja, respeten los tiempos de cada uno y equilibren los ritmos de vida que llevan individualmente.
  • No se deje llevar por las estructuras sociales actuales.
  • Equivocarse en las relaciones es parte de ser humanos, los momentos se viven con experiencias buenas y malas, que nos enseñan cómo debemos enfrentar las futuras relaciones amorosas.
  • Aunque las relaciones fallasen, siempre puede volver a enamorarse. No tenga miedo de que las relaciones puedan terminar rápido o como las anteriores que ha tenido. Aprenda a volver a creer en el amor y a confiar en que no todas las relaciones son iguales.

Desde un punto de vista psicológico

 La reconocida psicóloga local Danitza Moncada profundiza desde su punto de vista profesional los siguientes cuestionamientos con respecto al miedo al compromiso.

¿Existe algún motivo específico por la cual las personas tienen miedo al compromiso amoroso?

Debemos comenzar con aclarar, que existen personas que simplemente no quieren comprometerse. Sin embargo, podemos vislumbrar claramente que existe una prolongación en el tiempo, de las relaciones de parejas, antes de asumir un compromiso real. En la actualidad existe un evidente cambio cultural en cuanto al orden de las prioridades, primero está la profesión, el perfeccionamiento, la estabilidad laboral, estabilidad económica, en algunos casos la independencia total del hogar, todos estos factores influyen y van retardando la decisión de compromiso con la pareja.

¿Quiénes son más propensos al miedo al compromiso?

El miedo al compromiso se ha considerado generalmente como algo exclusivo en los hombres, sin embargo, lo cierto es que existe una igualdad entre hombres y mujeres.

¿Cuáles son los beneficios de un compromiso real?

El ser humano es un ser social, y tiene una profunda necesidad de sentirse integrado en nuestra sociedad. Una de las relaciones sociales más valorada por la especie humana y con la que mejor nos sentimos es la relación de pareja. Existen muchos beneficios de tener una pareja estable, como la compañía, la salud física y mental, siempre y cuando esta pareja se respete, se quiera y conviva cordialmente. En el caso contrario, los aspectos perjudiciales son elevados también.