Paola Becker, una mujer multifacética

Emprendedora, deportista y esposa, son algunas de las nuevas facetas que ésta ñublensina está desarrollando. Y es que muchos, la conocen solo como una de las mujeres más fuertes y representativas de la política local, sin embargo, Paola Becker se las arregla a diario para dividir su tiempo entre el trabajo comunitario, el basketball, el comercio y su familia.

El 4 de octubre fue su último día como Gobernadora de Diguillín ¿en qué está actualmente?

Efectivamente, dejé de ser una autoridad pública. Sin embargo, sigo siendo la misma persona activa y apasionada de siempre. Estoy muy conectada con las organizaciones sociales a las que les agradezco, no sólo porque me consideran en sus actividades, sino porque son mi cable tierra. Con ellos río, lloro, me preocupo y resolvemos temas que de una u otra manera van mejorando la calidad de vida de sus entornos y vecinos. Eso me llena el corazón.

Actualmente, puedo dedicar más tiempo a cosas cotidianas de la casa y que me encantan, como cocinar e ir a comprar al mercado los ingredientes frescos, que antes me complicaba por la premura de la agenda. También puedo compartir más con mi familia, en especial con mi marido y mi mamá que son mi pilar fundamental. Además, después de años estoy practicando deporte.

¿Extraña el cargo, que le digan… Señora Gobernadora?

No para nada, (sonríe). Nunca ha sido el título o el cargo lo que me mueve, eso es parte de la embestidura que uno debe llevar cuando cumple una función pública, pero lo que realmente vale es la labor que desempeñas. Eso es en definitiva lo que importa y queda en la gente y en uno mismo. No hay nada más satisfactorio, que apoyar la cabeza en la almohada y antes de caer rendida, decir tarea cumplida o por lo menos, hoy avanzamos.

¿Cómo te proyectas en el mediano plazo?

En noviembre de 2016 me dieron de alta de una larga y compleja enfermedad, de la cual muy pocos sabían, y una de las decisiones que tomé desde ese día fue vivir de manera más cotidiana, no proyectarme tanto, simplificar las cosas en muchos aspectos sin perder el foco y sobre todo, disfrutar más intensamente. Entre esos cambios, también encontré el amor, que estaba ahí muy cerca. 

¿Se vive distinto el amor después de los 40?

(Sonríe nuevamente). Claro que sí. No me arrepiento de nada en mi vida. Este es mi segundo matrimonio y junto a mi marido estamos atesorando buenos recuerdos y construyendo una relación que me hace bien. Con él expreso mis emociones en todo sentido, nos conocemos, ambos tenemos una parte lúdica y a la vez, reflexiva y de confianza que nos permite sentirnos cómodos y felices.

¿Sigue siendo machista la política, cuesta ser una mujer “líder”?

Me gusta pensar que el liderazgo no tiene sexo sino formas y resultados, pero creo que aún es necesario reforzar y poner el foco en las mujeres, ya que en muchos sentidos, la línea de partida no es igual, en general, para todas las personas. El liderazgo se construye de muchas maneras en base a experiencia, desafíos, resultados. Poco a poco se van ganando los espacios, pero sin duda aún nos queda mucho como sociedad por construir en esta materia, empezando por la corresponsabilidad en el hogar, la equidad laboral, el cuidado de los hijos y tantos otros temas que influyen en la participación femenina.

Supimos que estás incursionando en un emprendimiento.

Así es. Aún no he formalizado el negocio como tal, pero estoy trabajando en una propuesta que mezcla el diseño y la puesta en valor del patrimonio cultural y material de Ñuble. Es algo que me apasiona y que fui descubriendo en mi recorrido por las 21 comunas cuando fui gobernadora y espero pronto dar inicio a este proyecto que también me apasiona.

Como mencionaste antes hoy tienes tiempo para practicar deporte. Entonces, ¿por qué elegiste el bascketball?

Porque lo practiqué por años en mi juventud: es estratégico, divertido, rápido, se juega en equipo. Gracias al grupo Wuitralen, que me dio la oportunidad de volver a jugar, tengo un espacio en mi semana donde disfruto, aprendo técnicas, mejora mi estado físico y comparto en torno a una sana entretención.