Proyecto de Ley para las empresas de Chillán

Nueva Reforma Tributaria

Existe un claro conocimiento entre los habitantes de nuestro país, de que el Estado debe asumir ciertas obligaciones en favor de sus ciudadanos, entre las cuales sobresale; salud, educación, vivienda y seguridad, y para financiar estas necesidades básicas de la población se necesitan fuentes de financiamiento. 

Como el Estado no es una empresa, debe recurrir a un tipo de financiamiento que se denomina impuesto, es decir, el Estado nos impone una obligación tributaria para que parte de nuestros recursos lo destine a financiar políticas de gobierno y otorgar cobertura a programas sociales que aseguren la igualdad.  Ahora bien, mucho se discute sobre el modelo impositivo que se debe aplicar a objeto de lograr que la recaudación tributaria sea lo más elevada.

Por ahora, se presentó la propuesta de una nueva reforma tributaria, que a juicio de los expertos busca modernizar la actual, y a la vez impulsar una mayor inversión en el país.

El proyecto de ley sugiere entre otras consideraciones, establecer un sistema de integración total entre el impuesto a las empresas y los impuestos finales que afectan a las personas.

Y por otra parte, establece un impuesto único de primera categoría con tasa del 27%, con excepción de las Pyme que mantiene una tasa del 25%, y que además, los propietarios tributen con impuestos finales sólo en base a retiro, esto último hace desaparecer la forma de tributación que afecta a las empresas acogidas a las normas del actual Artículo 14. A que consideraba, tributar con impuestos finales por toda la Renta Líquida  determinada por la Empresa aunque esta no se hubiera retirado.

Además, de considerar razonable esta medida que permite igualar los sistemas de tributación de los actuales régimen de los artículos 14.A y 14.B que afectan a las empresas,  yo me permitiría agregar además a este proyecto de reforma tributaria, una modificación al Decreto Ley 825 sobre el Impuesto al Valor Agregado en que la tasa del IVA se aumente a un 20%, de esta manera, las personas con mayores ingresos aportaran más por el consumo de bienes y servicios, y para que este aumento de un 1% no afecte a las personas más vulnerables, el Estado debiera generar un sistema de reintegro a objeto de evitar un mayor costo a ellos, o bien tener un tratamiento diferenciado para bienes y servicios de primera necesidad.

José Luis Franco Montaña

Rector Santo Tomás, sede Chillán