Rapsodia Bohemia: Una pieza magistral de todos los tiempos

Hace poco recibí la llamada de “Papo”, uno de mis mejores amigos, para invitarme al lanzamiento de la esperada cinta del grupo Quenn. Y es que de adolescentes solíamos juntarnos a escuchar buena música, y dentro de nuestros favoritos, estuvo siempre esta gran banda británica de los años 70.

Creo que es imposible que nadie cante a todo pulmón la que debe ser su pieza musical más importante de su carrera, me refiero a Rapsodia Boehemia, nombre que se le dio también a la película, escrita por Freddie Mercury para su álbum A night at the opera que vio la luz en 1975, siendo una de las canciones más populares no sólo de Queen, sino también de la historia de la música.

Rapsodia Bohemia presenta una estructura inusual, distinta y poco entendida, con cambios abruptos de estilos y tonalidades, siendo una mezcla de rock, balada y música clásica, lo cual salía completamente de los estereotipos de la época.

La canción no posee estribillo y consiste en seis secciones muy marcadas: una introducción a capela, una balada, un solo de guitarra, un segmento operístico, una sección de rock y una coda que retoma el tiempo y la tonalidad de la balada introductoria. Hasta tres voces tuvo que grabar Freddie Mercury para darle forma al tema, cuyo solo de guitarra está considerado uno de los 20 mejores de la música del Reino Unido. Estuvo nueve semanas en la cima de las listas de éxitos cuando salió, pero volvió al número uno después de la muerte del cantante en 1991.

Hasta ahora la prensa especializada ha sido tajante con la cinta, calificándola como una de las menos arriesgadas del último tiempo. ¿La razón? Pasan de forma muy rápida los grandes hitos de la banda -y de la vida de Mercury- sin mostrar nada que no se sepa.

La verdad es que poco me importa lo que dicen de la cinta, si es buena o mala, lo dejo para la crítica, yo me quedo con volver a rememorar a este gran grupo musical, a reencontrarme con la tremenda voz de su vocalista, y obviamente, me quedo también con esa cerveza helada y la rica pizza que comimos con mi amigo Papo, después de haber vivido tan grato momento.

 

Rodrigo Lagno Soto

Director Ejecutivo

Magíster en Administración y Gestión