Temporada de digüeñes: Las perlas de los hualles

Cada primavera, después de las densas y ricas lluvias del sur, brotan comúnmente de los grandes troncos de los “Hualles”, el cual en su época más joven se denomina Roble pellín, los deliciosos Digüeñes o dihüeñes. Una vez que han alcanzado su máximo volumen, las personas preparan sus canastos, picanas, y buenas zapatillas para recorrer los campos, y recolectar este alimento exquisito, y muy versátil en cuanto a su preparación.

El Cyttaria- darwinii, digüeñe, quideñes o quireñes, son hongos comestible endémico del centro-sur de Chile, y que crecen en los árboles de la familia nothofagaceae o en chileno, raúlies, lengas, hualle y coigües. Aquellos que crecen de este último fueron usados por el pueblo Mapuche para fermentar una bebida similar a la cerveza. Su estructura es globosa y de color blanco, posee una membrana blanca que cubre la seta, la cual se rompe al momento de crecer, dejando ver los apotecios o cavidades circulares de color anaranjado, en cuanto a su interior es anaranjado y viscoso. El digüeñe es considerado para el roble un parasito estricto no agresivo, el cual causa agallas cancerosas en las ramas, y que, para nosotros, según investigadores UFRO posee propiedades antimicrobianas, antivirales y anticancerígenas.

 

Recolección

Estos exquisitos alimentos se encuentran disponibles y esperando a sus consumidores desde agosto hasta noviembre. A muchos se les ha enseñado su correcta recolección, un punto verdaderamente importante, ya que, de ello, además de las lluvias, dependerá la producción del próximo año. Primero, si los hongos se encuentran en la copa del árbol, se debe utilizar una vara larga, o escalar el tronco para llegar hasta ellos. Estos se pueden encontrar en robles de diferentes alturas, hasta en los robles más jóvenes. y en ningún momento se deben cortar los ganchos o ramas, ya que de ellas volverán a brotar. Por otro lado, se deben dejar aquellos que estén demasiado pequeños, para que de esta manera otras personas puedan disfrutarlos cuando estén maduros. Los digüeñes se pueden encontrar en forma aislada, o bien conformando pequeños grupos entremedio de las ramas, siendo estos últimos más visibles. Por último, y a modo de recomendación, asegúrese de recolectar aquellos que estén a una altura media, y no aquellos que se encuentren a ras de suelo.

Parte fundamental de la gastronomía sureña

Los usos del digüeñe en la cocina tradicional chilena son muy variados, puedes comerlos crudos, como en una deliciosa y fresca ensalada: Para ello solo necesitas un poco de aceite de oliva, cilantro, cebolla si gusta, limón o vinagre y sal. Por otro lado, agregando fuego puedes tener más opciones, ya sea haciendo exquisitas empanadas de digüeñes, o agregarlos picados a unos ricos huevos revueltos, hacer rollitos primavera, salteados con verduras, al horno, como tú quieras. Al cocinarlos, su textura cambia, suavizando las preparaciones, y dándoles un toque de sabor único.

Antiguamente, las personas iban a los campos, recolectaban estos hongos y se realizaba un picnic para comer juntos alguna rica preparación con ellos, realizando ensaladas y otras recetas sencillas y fáciles de preparar. Una actividad familiar que algunos aún conservan, y además de ser sano, por el ejercicio y los beneficios de este hongo, reunía a las familias. Actualmente, es cada vez más difícil encontrarlos por la lamentable sustitución de árboles nativos por los monocultivos (forestación de pinos y eucaliptos) y tala ilegal de estos grandes robles en Pinto, San Fabián y Ñiquén, de los cual se están realizando importantes operativos por parte de la Conaf, para conservar la flora y la fauna que habita en nuestra región. Sin embargo, aún es factible encontraros en todo Ñuble, debido a que estos árboles son integrantes frecuentes del bosque nativo ubicado en Pinto, que va desde la cordillera de la costa hasta la precordillera andina.

Es responsabilidad de nosotros cuidar los recursos que nos entrega la naturaleza, por el bien de su conservación, y porque ello significa la fuente de trabajo de muchos pequeños recolectores y comerciantes. Además, para seguir aprovechando sus beneficios y disfrutando de su exquisito sabor.