Una clase XXX: Lo que las parejas podrían aprender de las películas pornográficas

Cuando se trata de las famosas películas triple X, muchos se hacen los desentendidos, pero lo cierto es que todos y todas han visto pornografía alguna vez, o más bien la mayoría, no por cualquier razón estamos en el Nº 38 del ranking de los países con más consumo en el mundo. Sin embargo, aunque muchos hayan visto películas subidas de tono de forma individual en la privacidad de sus habitaciones, pocos lo hacen en pareja.

Entre muchos hechos y datos curiosos sobre la pornografía podemos encontrar que: primero, corresponde al 50% del tráfico en internet. Cada segundo, cerca de 30 mil usuarios consumen contenido pornográfico. Cada 39 minutos, un nuevo video es creado en Estados Unidos. Los sitios web Pornhub y XHamster publicaron que entre el año 2016 y 2017 se observó un crecimiento importante de mujeres que consumían porno, es decir, de un 2.4% las visitas femeninas aumentaron a un 26%. Así como se fueron creando estos datos, también se hicieron serias investigaciones para descubrir los efectos reales de esta clase de películas en las parejas.

Ver pornografía en parejas es para muchos un tanto extraño e impensable, un tabú, algo vergonzoso o que le trae disgusto, sin embargo, es una experiencia que varias personas les ha llamado la atención, y algunos ya lo han intentado. El debate sobre si la pornografía es negativa o positiva para las parejas ya está sobre la mesa, y en ella existen argumentos tanto científicos, como sobre prejuicios y moral, los que sustentan las diferentes posturas y que podrían convenir en que la experiencia en el consumo de porno en pareja depende rotundamente de la autoestima, confianza y comunicación de la relación.

Efectos positivos

Un estudio publicado en “The Journal of Sex and Marital Therapy” realizado por Kevin Alderson y Marley Resch, sexólogos canadienses, señaló que las parejas que ven porno juntas, permanecen unidas por mucho más tiempo. Por otro lado, otra investigación publicada en “The Archives of Sexual Behavior”, afirma que las cifras revelan que cerca del 45% de las parejas que ven porno, son más saludables, de hecho para una pareja que tienen autoestima y confianza en ellos y entre ellos, la pornográfica podría llegar a enriquecer y estimular de forma diferente, ayudándoles aún más a tener una mayor y mejor comunicación, un mayor repertorio sexual, romper con la monotonía y despertar la imaginación, es un momento en el que la pareja puede aprender y compartir una experiencia agradable juntos.

Efectos negativos

Según un estudio de la Universidad de Oklahoma, ver porno en pareja es más negativo que positivo para la relación, ya que las mujeres y hombres casados que se acostumbran mucho a verlas, tienden a divorciarse. La doctora Jill Manning, terapeuta especializada en adiciones sexuales, pornografía y traumas, encontró en su estudio “El Impacto de la Pornografía en el Matrimonio y la Familia” que el 56% de los casos de divorcio involucraban a una parte de ambos teniendo un interés obsesivo en páginas pornográficas. Se ha observado que este tipo de material puede llegar a generar expectativas poco realistas en cuanto al desempeño de la pareja y/o a la comparación de sus cuerpos con los de la pantalla. Todo ello termina frustrando a las personas tanto individualmente como en la pareja, cuyas consecuencias pueden llegar a provocar complicaciones graves, como la disfunción eréctil, eyaculación precoz y anorgasmia, provocada por un miedo al fracaso y una presión de rendimiento. Por otra parte, el consumo excesivo podría causar una adicción a la pornografía, lo cual es un problema que podría afectar la relación y la psique de las personas.

A pesar de ser una buena herramienta para aprender nuevas experiencias, no debe utilizarse como un ejemplo del todo, ya que la pornografía al ser originalmente hecha por y para los hombres, contribuyen a la perpetuación de estereotipos de patrones de poder y violencia en torno a la función sexual, es decir, reducir a la mujer como objeto sexual y su única función genital. Sin embargo, hoy existe material pornográfico de calidad, más natural y realista, el cual busca librarse de los viejos prejuicios, para que las parejas puedan identificarse y de esta manera adoptar una actitud más positiva ante la sexualidad.

Aunque podemos encontrar datos estadísticos y científicos que apoyan o no el porno en pareja, es decisión de cada uno, es decir, finalmente el ser capaz de conocerse y saber sus propios límites es indispensable a la hora de probar cosas nuevas, y si están dispuestos, deben estar atentos, informados tanto sobre los beneficios y/o consecuencias que podría traer a la relación.

¿Qué se debe tomar en cuenta a la hora de decidir ver porno juntos?

La comunicación y la confianza es un factor importante a la hora de proponerle una nueva experiencia sexual a tu pareja, por lo tanto, es esencial que ambos se informen bien de los efectos tanto negativos como positivos que conllevaría dependiendo de sus personalidades y de su tipo de relación.

  1. Primero pregúntale o proponle a tu pareja ver porno contigo, no lo sorprendas, ya que puede que no le guste, o no lo quiera intentar.
  2. Conozcan sus gustos y preferencias para poder escoger las películas y hacer una compilación, esto los ayudará a descubrir qué los excita más y los campos sexuales que les atraen más.
  3. Al darle play a la película, no se apresuren a ir al acto sexual mismo, comiencen con juegos previos, algo de beber y comer, ya que es importante que puedan ver por lo menos la mitad de la película para que sientan la experiencia, y de paso aprender unos truquitos.
  4. Post película porno, es importante conversar los detalles, los gustos y disgustos de cada uno, probar algunas posiciones sexuales aprendidas, hablar sobre la siguiente película y que esto no se torne rutinario.

Lo que podrían aprender

  1. Son generadores de fantasías sexuales, lo cual desarrolla la creatividad en las parejas, para imaginar y conocer un mundo no explorado.
  2. Descubrir nuevas posiciones, juegos eróticos y lugares de la casa en donde pueden tener relaciones.
  3. Las parejas llegan a desarrollar gustos cada vez más amplios y variados, son más atrevidos y progresivamente van perdiendo vergüenza y aumentando la confianza.
  4. Es una buena forma de conocer todo lo que existe, ya que las páginas porno brindan multiplicidad para todos los gustos, heterosexuales, homosexuales, swingers, etc.