Willy Semler

Reconocido actor chileno es galardonado con el Premio Entepach Chillán.

Distinguido actor y director chileno, Willy Semler cuenta con diversas participaciones en películas, teleseries y una vida dedicada a las tablas, que lo hacen destacarse en talento y vocación. Es galardonado por Entepach este 2019, con el Premio Enrique Gajardo Velásquez a la trayectoria actoral. 

Cuéntanos Willy, ¿Cómo llegaste al mundo de la actuación?

Desde pequeño me gustaba disfrazarme, yo creo que esa obsesión por los disfraces marcó un antecedente importante de lo que soy hoy en día. Yo era un niño muy tímido, y como a los 6 años me tocó interpretar a Arturo Prat el primero de mayo, cuando finalicé me aplaudieron… esa emoción, esa sensación, dio inicio a esta pasión por la actuación. Después pertenecí al grupo de teatro del colegio y luego al de la comuna, finalmente entré a un grupo más profesional llamado Cámaras Chile, donde dictaban canto, actuación y música, ahí tuve mi primer taller de formación y al año siguiente entre a la Universidad de Chile, después de eso, vino todo lo que ha sucedido.

¿Qué consideras que debe tener un actor para triunfar?

Yo creo que el éxito no se refiere a una cúspide de fama o de fans, hay otros tipos de éxito que van relacionados al premio que conlleva tener este don, poder hacer lo que uno ama, disfrutarlo en cada oportunidad e involucrarse del todo. Estar en esa frecuencia yo creo que ya se refiere a tener éxito. Y está la otra cara de la moneda, que es el éxito comercial o mediático, la fama y el dinero asociado a eso, me parece que es algo más propio del sistema no del arte, para mí es más superficial y del todo intrascendente. Existe gente que ha obtenido ambos éxitos legítimamente, tremendos actores que reúnen condiciones muy singulares, porque la belleza logra muchas cosas, pero el talento es el eje de todo. Y a pesar, de que hay personas que tienen demasiado talento, la fórmula del éxito no existe; solo hay que trabajar duro por lo que se quiere y disfrutar del proceso. 

Según tú, ¿Cuál ha sido el trabajo más importante en tu carrera hasta ahora? 

Me sería imposible clasificarlos, son muchos, tanto de actuación como de dirección. Por supuesto ¨La negra Ester¨ me marcó de todos los puntos de vista, ¨El desquite¨ tanto en el teatro como en la película. En dirección me ha marcado ¨El largo viaje del día hacia la noche¨, ¨La muerte de un vendedor viajero¨,  y muchas otras. Hay una meseta por así decirlo, donde hay varios que son favoritos sin clasificación alguna porque su singularidad no me permite compararlos.

¿Qué se siente recibir este premio de Entepach debido a tu trayectoria actoral?

Me sorprendió mucho cuando me avisaron, nunca me esperé algo así en estos tiempos, es el primero que recibo y además, que dicha recibirlo en vida, porque considero que cuando te otorgan un premio sobre el ataúd no tiene mucho sentido. Así que me sentí profundamente honrado, agradecí no solo a la organización y a la Municipalidad, sino que agradezco al universo y al mundo del teatro por haberme dado esta oportunidad. Además que fue muy grato ir al encuentro, compartir con la gente y con los otros elencos, donde celebramos, comimos juntos y la pasamos excepcionalmente bien. 

Para ti, ¿En qué pie se encuentra el teatro, la televisión y el cine chileno? 

Son rubros distintos; el cine no ha logrado industrializarse hasta ahora, sin embargo, hay productores importantes y reconocidos, también ya existen dos Oscar para el cine chileno y eso es tremendamente estimulante. En relación a la televisión, el escenario está cambiando drásticamente y para siempre; las redes sociales, el internet, digamos que todas las plataformas alternativas que existen para la televisión abierta, es demasiada la competencia y  por eso el modelo está cambiando. Y el teatro es lo de siempre, lo que fue hace mil o dos mil años atrás, yo definiría el teatro como un enfermo agónico que no morirá nunca; los conflictos, los temas, las bambalinas, todo el universo del teatro y de los actores ha sido siempre el mismo, y por ser un fenómeno tan tremendamente humano, entendemos que así va a seguir siendo este maravilloso mundo.

Willy, tras varios años entregado a las tablas, ¿Qué se siente volver a la televisión con la teleserie “Pacto de Sangre”?

Dejé de hacer teleseries algún tiempo, pero siempre he estado haciendo filmes, no he dejado de trabajar y por lo tanto no es nada nuevo. Para mí la televisión es un tipo de medio, no hay mayor contenido, es una factura de entretención, así lo tomo y lo disfruto, pero mi cuna y mi historia están en el teatro.

¿Tienes una figura de la actuación, que te haya impulsado a incursionar en este maravilloso mundo? 

Si por supuesto, siempre hay grandes ídolos que nos inspiran, por ejemplo existe un director de teatro y de cine inglés que ya está en retiro, se llama Peter Brook, su obra y sus escritos para mi tienen relevancia y han sido una brújula con respecto a todo lo contemporáneo en este arte. En las bases más sólidas de mi formación, está una metodología rusa de un gran maestro que se llamó Konstantín Stanislavski, del cual nace toda nuestra formación técnica y emocional. Me encantan actores como Marlon Brando, Robert De Niro, Jack Nicholson, entre otros referentes.

Cuando consigues un personaje, ¿Cómo te preparas para ello? ¿Tienes alguna rutina o ritual en particular?

Para interpretar los personajes, por mucha experiencia o trayectoria que se tenga, uno siempre parte de cero, cada personaje es otro, y es que nuestro trabajo es ser otro, es bastante esquizofrénico en ese sentido. 

Yo soy muy intuitivo, busco siempre en el texto, en el guión, en la obra misma muchas respuestas que siempre están como encriptadas. Busco muchos referentes en todos los planos, observo y trato en el periodo de creación, desocuparme yo mismo de mis ideas, mi ego, mis tendencias y mi zona segura, para dejar que el personaje se manifieste.

En esta gran trayectoria, ¿Cuál ha sido tu interpretación predilecta?

Es difícil determinar una sola interpretación, tengo muchos trabajos que aprecio mucho y que han sido una parte significativa en mi carrera. En teatro y en cine, pero en general la atención,  el propósito y la voluntad está siempre puesta en el último trabajo que uno realizó o está realizando, ahí es donde se dan los favoritismos porque el resto es pasado, son recuerdos, así que me preocupo principalmente de lo vigente.

¿Cuáles proyectos se vienen a corto y largo plazo para Willy Semler? 

Este año se vienen un par de películas,  montajes de teatro y algunas cosas para la televisión, cada año como en todas las profesiones, nos armamos de nuevo. Somos un oficio, un rubro en el que nosotros promediamos que nos quedamos cesantes cada 6 meses. En un país donde la cultura está postergada por otras prioridades, es muy difícil conseguir los fondos, hay una tramitación muy grande, es dificultoso para nosotros llegar con nuestras obras de teatro a regiones, necesitamos algún auspicio que nos pueda dar una base mínima, y ni siquiera en el afán de ganar dinero sino más bien, en el poder promover a lo largo de Chile nuestro trabajo. El teatro lo concibo como un arte 100% popular, para todo el mundo, es transversal  y no hay elites que puedan consumir arte, todo el mundo merece tenerlo. Como lo dije cuando me otorgaron el premio de Entepach, donde evoque las palabras de Gabriela Mistral que dicen, ¨Un país sin cultura es un país sin alma¨.