21 días de abundancia de Deepak Chopra

21 días de abundancia de Deepak Chopra

Un día cualquiera del pasado mes de Julio, al tomar mi celular para enviar un mensaje de buenos días, me di cuenta de que me habían agregado a un chat de Whatsapp que se llamaba “21 días de abundancia”. Mi gran amigo Mauricio Tapia (o vieja mañosa para los más conocidos) lo armó y me invitó a participar sin mayores comentarios. La verdad es que pocas veces presto atención a este tipo de cosas, pero ahora, en época de pandemia, no venía nada de mal en intentarlo.

La participación era voluntaria y quienes quisieran podían permanecer en el grupo y embarcarse en el desafío; quienes preferían no hacerlo eran libres de retirarse también.

La premisa del grupo sonaba bien, nada muy impositivo o demandante. Además, conozco a mi amigo: le gusta explorar métodos de bienestar alternativos, pero tampoco tan extremos.

Al googlear esto de los 21 días de abundancia, me encontré con que es un reto de meditación del Chopra Center, un centro de bienestar co-fundado en 1996 por el autor, conferencista y gurú de la meditación, Deepak Chopra. Justo en ese entonces me encontraba un poco desmotivado, por lo cual, sentí que me vendría bien hacer este tipo de ejercicios. Cada tarea diaria tiene tres partes: un mensaje que incluye una frase del día y un mantra, un audio con una meditación de unos 12 a 15 minutos y una tarea breve que se hace en un cuaderno.

Al principio no lograba entrar en el flujo de un estado meditativo y acallar mi mente así sea por unos minutos al día, pero, eso lentamente fue cambiando. Ahora, obviamente estas tareas no contienen ninguna receta mágica. No quiero transmitir que ahora soy una persona que vive en abundancia. Para nada. Solamente digo que meditar a diario con un propósito me sirvió para aprender a calmar mi mente más rápido, y eso es nuevo para mí.

Empecé también a apreciar un poco más el estar en el presente: poder despertarme y mirar por la ventana y pensar en el cielo, no en lo que tengo que hacer. O hacerme un té con calma sin tratar de adivinar cómo va a venir el resto del día. Se convirtió finalmente en una herramienta para ayudarme a confiar en que puedo obtener lo que busco y que el camino quizás no es solamente hacerme una lista de micrometas pensando en lo que me falta, sino relajar la cabeza e intentar actuar con la convicción de que las cosas probablemente saldrán bien, como casi siempre es!!

Rodrigo Lagno Soto, Director Ejecutivo , Magíster en Administración y Gestión Operacional.

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