Carta cumpleañera a Chillán

Querido Chillán: Te escribo esta carta al cumplirse tu 439 Aniversario. Me encuentro viviendo lejos en la geografía, aunque tú siempre estás en la cercanía de mis sentimientos más profundos.

Cuando un chillanejo está lejos, “ve” acrecentarse tu imagen en forma peligrosamente cercana a la exageración. Yo salí hace casi 46 años y me quedé mirando hacia atrás, como tratando de no perderte de vista. Y vi en mi imaginario nuestra cordillera más alta, más blanca, más bella que lo que reflejan las fotos que llenan mis álbumes.

Recorrí por años en los sueños tus calles mojadas y azules en los inviernos, con brillo de lunas y estrellas. Y las vi hirviendo en el verano, con ondulaciones de espejismo. Chillán es ciudad que debe caminarse pegada a las paredes: protegiéndose de las lluvias invernales y de los soles calcinantes del verano.

Me miraba en el espejo de la vida y me veía envejecer, sin poder imaginarme cómo estarían aquellos amigos de la infancia. Recordaba los juegos infantiles con pelota de trapo en calles de tierra, y suspiraba con los recuerdos adolescentes, con besos furtivos en los bancos de tus plazas, bajo frondosas arboledas. Cuando vivía en Santiago, por razones profesionales, te recordaba con mayor actualidad, porque cada vez que podía, me arrancaba a visitar a mi hermano Raúl, que levantó campamento familiar y no se mudó nunca más de allí. O también llevaba a mi propia familia, con tres hijos pequeños, a disfrutar del campo y de la playa dichatina, tratando de inculcarles algo del amor a nuestra tierra.

Cuando pude regresar a mi país, en 1988, corrí a encontrarme contigo para oxigenar los pulmones del recuerdo y estrechar en abrazos profundos a mi gente presente siempre en mi ideario. Hasta que regresé con ideas definitivas en el 2006. Fueron once años de vida feliz, con esposa hispana, en la tranquilidad de tu geografía social y paisajística provinciana.

Hace año y medio retorné a la España que me acogió. Ya estoy mayor y deseo disfrutar ahora del amor de mis hijos y nietos, de la familia de mi esposa. Y he vuelto a retomar los recuerdos del ayer, pero con las imágenes renovadas del presente chillanejo.

Me siento optimista, porque a tus 439 años vas creciendo con fuerza y vas ganando en categoría. Ya eres Capital Regional y seguro que tu gente sabrá valorarlo y ponerte en el lugar de privilegio que mereces. Feliz cumpleaños, Chillán, brindo por ti y por tu futuro. ¡Salud!

Miguel Ángel San Martín

Periodista