Chile, ¿Un reflejo de Venezuela?

Para muchos ciudadanos venezolanos que emigraron a Chile debido a la crisis sociopolítica que se sufre hace años en su país, la movilización social que se ha desarrollado las últimas semanas en Chile, los hace sentir en una especie de regresión psicológica. Las calles se han tornado de grafitis, el aire que se respira -un tanto tóxico a lacrimógena- y el grito de los estudiantes, nos confirman el inicio de una época donde el pueblo se ha revelado en contra de las injusticias por parte de las autoridades. 

Todo comenzó con el alza del pasaje del metro que sin duda molestó a los Santiaguinos, pero luego de eso, se destapó una olla de presión que desencadenó una serie de demandas, las cuales se hicieron cada vez más populares y se extendieron a lo largo del país. Ahora, el pueblo chileno ya no tiene miedo y ha comenzado su manifestación; con pancartas, cacerolas y consignas claras; ‘no más AFP, pensiones dignas para los adultos mayores, no más deuda universitaria, salud decente y cumplimiento de los derechos humanos’, son algunas de las causas de este estallido social.

Desde mi percepción como Venezolana, el pueblo de Chile debe seguir actuando en pro a lo que esperan conseguir como nación, siempre y cuando, se mantenga el arraigo hacia el desarrollo del país y se defienda el patrimonio cultural, de manera pacífica y organizada. Sin destrozos a la propiedad privada ni saqueos, sin destruir el transporte público ni las vías comunes, y lo más importante, no acabar jamás con la dignidad de la nación. Las demandas sociales son justas, es el derecho del pueblo y es momento de utilizarlo, pero la violencia y el vandalismo no tienen nada que ver con el progreso. Para ser justos no necesitamos dañar a otros, simplemente unir fuerzas para vencer en unión y armonía.

Durante las protestas masivas en Venezuela, se suscitaron cientos de muertes sin lograr el objetivo en común -derrocar a Nicolás Maduro del poder-, esto es una clara respuesta de que la violencia no es el camino. Para todo el que me lee, le dejo un consejo sincero; organízate con tus vecinos, sal a la calle con tu pancarta y cacerola en mano a reclamar lo que por derecho es tuyo, no caigas en provocaciones de personas con ínfulas de vándalos, esos no son los que triunfan en la vida. Pero los que luchan con el corazón, tarde o temprano, ganan la nación. 

Para el pueblo colonizado, el valor más esencial, por ser el más concreto, es primordialmente la tierra: La tierra que debe asegurar el pan, y por supuesto, la dignidad – Frantz Fanon

Estefany Pirela

Periodista