Vivir juntos significa dar un gran paso ¿Están listos?

¡Al fin! Tener un espacio para los dos es una de las cosas más comprometidas que podemos hacer en estos días, no muchos se arriesgan a dar este paso, y no es miedo al compromiso, de hecho, es bastante razonable pensarlo dos veces antes de tomar esta decisión, sin embargo, no se asusten, no es el fin del mundo, aunque a veces te lo pueda parecer.

Esta no es una decisión que se pueda tomar tan fácil, salir del hogar y construir su nido de amor puede ser bastante complejo, sin embargo, lo importante es aprender a llegar siempre a consensos. Es común que las parejas vivan separadas al comienzo, cada quien tiene su propio espacio, su propio estilo, diferentes costumbres, manías y maneras de vivir, por lo que al momento de vivir juntos, tal vez les gustaría saber qué cosas se deberían tomar en cuenta, por lo que en esta nueva edición te daremos algunos consejos para los típicos problemas de los convivientes amateur.

Antes de la decisión

Antes que todo, es indispensable tener una seria conversación sobre este paso y qué roles tomará cada uno. Se debe poner sobre la mesa el tema de las finanzas desde un principio, ya que deben saber muy bien el resultado de su situación económica entre los dos. Según muchos estudios, el mejor tiempo para dar este paso es cuando las personas llevan de 1 a 2 años, ya que en este periodo es cuando el compromiso ha madurado, es decir, hay confianza, las familias y amistades se conocen, y por último, comienzan a proyectarse como pareja, realizan planes a futuro.

Problemas cotidianos: Comiencen desde ya a conversar los problemas, ya no puede existir el “no me pasa nada” o “estoy bien”, si deciden compartir sus vidas, deberán comenzar a ser más abiertos y reflejar la confianza que tienen con sus parejas. Por otra parte, deben saber organizarse y delegar tareas, ¿Quién hará el baño?, ¿Quién cocinará?, ya que por lo general siempre hay uno más desordenado que el otro, y esto puede incomodar a la pareja más organizada, lo cual terminaría inevitablemente en discusiones sobre por qué la toalla está en el suelo. Por ende, intenten siempre repartir las actividades y realizar otras en conjunto, como el día del aseo general, o cocinar juntos, un ejercicio muy sano y terapéutico para las relaciones.

Hagan de este nuevo espacio un hogar

Comiencen a construir su hogar de cero, es decir, planear una decoración especial, entre sus dos estilos, poner elementos de cada uno, fotos de ambos, que les recuerde que este espacio es fue el resultado del trabajo en equipo. No obstante, recuerden siempre que están juntos no revueltos, es decir, es muy importante y sano mantener sus propias aficiones, actividades, hobbies, amigos por separado. Guarda siempre un espacio para cada uno.

A veces querrás desertar

Es muy común odiar al otro cuando hemos vuelto del trabajo y hemos encontrado los platos sucios, ollas vacías y pelos en la ducha, por ello, muchas veces querrás volver a cerrar la puerta y no volver jamás, pero es parte de la convivencia. Ten mucha paciencia y acude siempre al dialogo, aunque hayas tenido un día fatal fuera de la casa, los problemas no se solucionan solos y la otra persona no es adivina para saber lo que te molesta. Además, no se puede negar que nosotros mismos tenemos mañas y manías insoportables, que a la otra persona puede no gustarle, es por ello que se deben conversar las contrariedades.

Las ventajas

Por sobre todas las complicaciones que incluyen el convivir, también hay ciertas ventajas que nos hacen quedarnos con nuestra pareja. El vivir juntos trae verdadera unión, cercanía a la pareja, puesto que el compartir momentos cotidianos fortalece notablemente la relación. Por otra parte, antes se tenían que separar para marchar cada uno a sus casas, ahora tienen la oportunidad de pasar más tiempo con una buena compañía ¿Qué tal suena eso? Además, tener un nido propio da oportunidades espontaneas de tener una intimidad más libre, privacidad y momentos sólo para ambos. La rutina que vayan creando, vigorizará mucho la estabilidad en la pareja, esto puede ser difícil al principio, pero con el tiempo, aprenderán a entenderse y a llevar una relación más madura.

Finalmente, vivir juntos trae un sinfín de ventajas y beneficios para la pareja, y a pesar de tener sus complejidades, es una etapa importante, única para los valientes y que sin lugar a dudas los hará amar más a su otra mitad. Por lo que, si están pensando vivir juntos, tengan presente lo que se viene en adelante y ¡mucho éxito!


Desde el punto de vista Psicológico

¿Por qué los primeros periodos de convivencia son tan difíciles?

Vivir en pareja es una de las decisiones más importantes en una relación, la etapa de noviazgo, no se compara a la convivencia, por más que pasen la mayor parte del tiempo juntos, al llegar el final del día, cada uno se regresa a su casa, a su cotidianidad, y a pesar de dormir juntos en ocasiones, estos momentos son esporádicos.

Convivir, significa la unión de dos mundos, una mezcla de hábitos y culturas distintas, sin embargo, aunque se crea que son parecidos, en la convivencia cotidiana se van generando situaciones incómodas para ambos. Existen una serie de normas, reglas y hábitos que fueron adquiridos a lo largo de la vida, que quizás la pareja no coincide con ellas y se van generando tensiones y desacuerdos.

¿Cuál es la principal solución para evitar esta situación?

Es primordial entender y asumir que somos diferentes, que la pareja tiene una crianza distinta a la mía, la cual no es mejor ni peor, simplemente es distinta.   Comenzar a armonizar los distintos hábitos y rituales que cada uno tiene, para comenzar a generar los propios de un nuevo hogar.

No es bueno comenzar con las comparaciones de la vida anterior, ya que desde que decidieron estar juntos, es con la finalidad de comenzar un hogar nuevo, un espacio propio, entrelazando los puntos de vista de cada uno, y creando reglas propias.

A veces, la misma idealización previa de lo perfecto que será vivir juntos, es lo que luego termina en desilusión. Y para evitar ello, es que no debemos generar expectativas de una convivencia perfecta, ya que esto sólo resulta en la búsqueda de lo inalcanzable. Por lo tanto, vivir en pareja de forma armoniosa, no es cuestión de magia ni suerte, sino más bien, podríamos definirlo como el arte de armonizar las diferencias del ser amado con las de uno.

 

Danitza Moncada Rodriguez

Terapia Cognitivo Conductual

Diplomada en Hipnosis Clínica